Por Hugo Pardo Kuklinski (*)
En la primera parte de la BlogTalk Conference en la Viena imperial, surgían nuevas tendenciase de Internet. Una de ellas, en particular, está socavando las bases del modelo de negocio de Microsoft...
En agosto de 1995, Netscape salió a la Bolsa, sorprendió a los
mercados e inauguró la revolución de la Internet masiva y comercial.
A más de diez años de aquel hecho histórico, el panorama
señala la relevancia de la noción de intercreatividad como artífice
y estrella de la década.
La experiencia evolutiva de las aplicaciones Web 2.0 y su éxito de consumo
y empresarial (Google acaba de comprar You Tube por 1.650 millones de dólares,
una aplicación nacida en febrero de 2005, hace apenas año y medio)
refuerza el protagonismo de los usuarios y su conversión en desarrolladores
como motor de crecimiento de la red.
En este entorno, los blogs son sólo la punta del iceberg del software
social. Un casi mítico artículo de Steven Levy conversando con
Tim O'Really en Wired sobre la arquitectura de la participación sirve
para aclarar las aguas del presente y el futuro de la World Wide Web como herramienta
de software social y plataforma open source. La naturaleza bottom-up, el compartir,
la promoción de acciones y espacios colectivos de inteligencia son hoy
la norma en todo producto-software-idea que rodee a Internet.
Los blogs, Wikipedia, YouTube, Flickr, la sindicación de contenidos,
el XML, Skype y otros sistemas de telefonía IP, los sistemas de open
source como Linux, el peer to peer, las aplicaciones mashup, Bloglines, Technorati,
Feedster, Feedness, Delicious, SocialText, 37 Signals, Blogads, Adbrite, Buzzmetrics,
Intelliseek, Basecamp y la lista sigue, hacen cada vez más difícil
adoptar sistemas propietarios no estandarizados.
¿Caerá el modelo Microsoft tal como lo conocemos? Hay un cambio
tecnológico pero más un cambio social que genera mecanismos para
que las comunidades fluyan y puedan (a bajo costo y sin gran esfuerzo técnico)
aportar sus conocimientos en pos de mejores productos comerciales y sociales
utilizando la Web como plataforma de trabajo.
Vale relacionar lo dicho con las ideas del creador del hipertexto. En la E
Week 2005 tuvimos la oportunidad de hablar y entrevistar a Ted Nelson sobre
su concepto de Transcopyright, conocido desde su obra teórica y desde
su Project Xanadu. Aunque ha insistido en que es una herramienta superadora
del Copyleft, la sensación es que van en el mismo sentido.
Al igual que el producto impulsado por la organización Creative Commons,
el Transcopyright de Nelson viene a romper con la pieza jurídica del
Copyright que, desde la masificación de Internet y el peer to peer, vive
su declive legal de la mano de intermediarios que disfrutaron durante décadas
de altísimas comisiones en detrimento de los intereses de artistas y
consumidores.
Al respecto, mi colega Carlos Scolari señalaba en un texto preparado
para la ocasión: ''En cierta forma el Transcopyright engloba al Copyleft.
Nelson propone un sistema donde tanto el que quiere cobrar por sus contenidos
como el que los quiere hacer circular libremente, encuentran un entorno flexible
que los acoja. (?) Nelson propone un sistema para toda la Web: grandes bases
de datos textuales y pequeños documentos que recuperen la información
de esos depósitos. Los que deseen hacerse pagar por el uso, reciben automáticamente
una cantidad determinada cada vez que alguien los utiliza. Su idea es convertir
este sistema en open-source: en este momento está trabajando en las especificaciones
técnicas. Después deberá realizar la interfaz y convencer
al resto del mundo.''
Dejo de conectar ideas y me reservo para una radiografía de la Web 2.0
y el software social para el artículo de noviembre de MATERIABIZ.
(*) Experto e investigador en desarrollo de aplicaciones web institucionales.
Doctor en Comunicación Audiovisual en la Universidad Autónoma
de Barcelona. Profesor Titular de la Universitat de Vic, en Barcelona. España.