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BANCO REPUBLICA - De la bancarrota a la eficiencia (2da parte)

POR EMILIANO COTELO (*)

Entrevista realizada En Perspectiva por el periodista Emiliano Cotelo de Radio Espectador al presidente del Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU) Fernando Calloia el pasado 6 de agosto. La primera parte de la misma fue publicada en Bitácora el domingo 10 de agosto.

EC - Voy a la pregunta que adelantaba en la introducción, que hemos
escuchado muchas veces de los oyentes, y que ahora, con estos números tan
auspiciosos que muestra la evolución del BROU, se replantea: ¿hasta qué
punto debe tener ganancias el BROU? Muchas veces nos han preguntado
oyentes: ¿no es más lógico que, en vez de acumular ganancias, baje los
costos de sus servicios para favorecer a determinados sectores de actividad
o a ciertos sectores de la población?


Sin duda. La existencia de ganancias es la base para que baje el costo
de los servicios. Algunos ejemplos bien sintomáticos: hace más o menos un
año la diferencia entre el valor de compra y de venta del dólar era 1,50
peso y hoy es 0,50; eso es una decisión del BROU. Se estimaba que ese peso
por dólar en la cantidad de transacciones que se hacen en el BROU iba a dar
una pérdida de 10 millones de dólares. Igual asumimos ese desempeño porque
entendíamos que por esa vía estábamos favoreciendo, no al empresario
mediano o grande, que normalmente utiliza el mercado interbancario (tasas
al mercado interbancario), sino básicamente al pequeño depositante que hace
transacciones en dólares.

Hoy tenemos la mejor tasa de pizarra del mercado y los cambios no nos
siguen, tienen una tasa superior, un spread, un margen superior al del
BROU. Eso nos dio una presencia en el mercado impresionante y, a diferencia
de lo que se pensaba ­yo estaba convencido de esto que le voy a decir­, en
vez de perder dinero, el BROU empezó a ganar dinero por esa opción. En vez
de perder 10 millones de dólares por haber achicado el spread, como sus
operaciones se multiplicaron, empezó a ganar mucho más dinero que antes.

Otro ejemplo es la reforma tributaria de mediados del año pasado. El
crédito social siempre estuvo exonerado de IVA, que es el 22%, y el banco
decidió absorber la tasa del IVA. Si usted mira la tasa del crédito social,
es igual antes y después de la reforma tributaria, y hoy esa tasa está en
la mitad de la tasa del mercado y un 50% por debajo de la tasa de cualquier
banco privado en ese segmento. Los créditos a las personas son los más
baratos que tiene el mercado y ahora que hay empresas de crédito no
bancario que están ofreciendo los servicios (hay que mirar, porque es
obligatorio poner la tasa) con tasas del 45%, aproximadamente, y el
República está en 25%, 20 puntos por debajo de las empresas de crédito, que
normalmente estimulan con créditos muy rápidos.

Y en tercer lugar, el BROU tiene las mejores tasas para los sectores
productivos. Si mira la tasa que publica el Banco Central, la tasa media
del mercado y la de cada uno de los bancos (en este caso la del BROU), va a
ver que la tasa del BROU siempre estuvo bastante por encima de la de los
bancos privados. Eso tenía la siguiente base teórica: si nosotros tenemos
alta morosidad, tenemos que cobrar altas tasas para contrapesarla. Yo tengo
la teoría contraria, apoyado básicamente en algunas visiones nuevas de la
teoría financiera o la teoría bancaria liderada por Stiglitz, que sostiene
que cuando uno aplica altas tasas de interés a los clientes no logra una
mayor rentabilidad sino exclusivamente una mayor morosidad, porque el que
paga esas mayores tasas es el cliente que tiene un nivel de riesgo tan alto
que no tiene mejores tasas en el resto del sistema. Entonces, ni bien
llegamos al banco aplicamos una reducción fuerte de tasas de interés con la
idea de captar la mejor clientela. Y la morosidad actual da fe de que esa
estrategia fue adecuada: se bajaron fuertemente las tasas y hoy los mejores
clientes, que estaban exclusivamente en la banca privada, están en el
República, quieren venir al República. Por lo tanto las utilidades del
banco no responden estrictamente a mayores precios que se les cobran a los
clientes, sino exactamente a lo opuesto, estamos con precios más bajos pero
con menor morosidad, estamos con mayor nivel de actividad, y por lo tanto
los costos, que son tan importantes en los bancos, en términos unitarios
están descendiendo. La utilidad no responde a que le cobremos más al
cliente, sino exactamente a que le cobramos menos, aunque parezca paradójico.

Ha llegado una gran cantidad de preguntas de los oyentes sobre el
BROU, su situación y, sobre todo, a partir del análisis que usted hacía de
por qué está obteniendo las utilidades tan altas que está obteniendo.

Héctor, del Buceo, consulta: "Si el BROU está tan bien, ¿por qué no aumenta
el seguro de depósito? Desde 2002 es de 5.000 dólares. ¿El equipo económico
no se tiene confianza?".

Otra: "¿Por qué la caja de ahorro en dólares solo paga interés a partir de
los 20.000 dólares? ¿Qué ocurre con el estímulo al pequeño ahorrista?".

Son preguntas interesantes. El seguro de depósito no lo determina el
banco, lo determina el gobierno como un todo. Yo como administrador de un
banco que asumo la normativa global solo puedo decir que esa es una
decisión legal que fue tomada en su momento.

Con respecto a las tasas, le explico al ahorrista la estrategia del banco y
va a entender por qué no se les paga a las cajas de ahorro. La estrategia
del banco es que el ahorrista trate de identificar correctamente cuál es el
dinero que va a necesitar en el próximo año y cuál no, de manera que
constituya plazos fijos para aquel dinero que no va a usar y deje en caja
de ahorro solo aquello que tiene previsto usar. Y si eventualmente llega a
necesitar el dinero que está en plazo fijo, el banco le da un crédito sobre
el plazo fijo.

Decidimos esto porque a los bancos con dinero en caja de ahorro les es muy
difícil prestar a seis meses, a un año, a dos años, porque es un dinero
totalmente líquido y las colocaciones a seis meses, a un año, a dos años,
no son líquidas. Entonces entramos en una contradicción de la que no
podemos zafar. Queremos que el cliente piense muy bien y deposite a plazo
fijo. Para eso tenemos tasas de plazo fijo extraordinariamente altas, en
pesos llegan casi al 10%, una tasa bastante superior a la inflación de los
últimos años. Y en dólares superan la tasa de los fondos federales, superan
el 2%. Estamos pagando en plazos fijos tasas extremadamente altas para
estimular ese comportamiento de los depositantes, porque a nosotros nos
ayuda a prestar dinero. En cambio el dinero a corto plazo, el dinero en
caja de ahorro, que es a la vista, como no lo podemos usar para prestar, lo
tenemos que tener a la vista en el mercado internacional y eso paga poco y
nada de intereses.

Vamos ahora al insistente reclamo de un papel más activo del BROU en
financiar el país productivo. Hace pocos días salió esta nota en el diario La República: "Sindicalistas que pertenecen al grupo Articulación del PIT-CNT,
integrantes del gobierno y dirigentes políticos de extracción sindical se
reunieron el sábado en el Club de Pesca Montevideo, con la intención de
generar una usina de ideas que puedan ser puestas al servicio del País
Productivo que promueve la administración de Tabaré Vázquez.

El que tiró el tema arriba de la mesa fue el diputado socialista Gustavo
Bernini, quien sostuvo que nunca la izquierda se ha detenido con
profundidad a analizar el financiamiento de ese País Productivo .

En este contexto, Bernini señaló que en otros países de la región hay
herramientas financieras del Estado que juegan un papel importante y el
Banco República debería ser esa entidad que fomente el desarrollo y el
crecimiento a través de la facilidad de acceso y de la variedad de créditos
a otorgar , observó.

Una deuda de este gobierno es que si bien el BROU bajó la morosidad y
aumentó notoriamente sus reservas, carece de políticas específicas para
contemplar, por ejemplo, al sector de micro y pequeñas empresas , sentenció."

Dos cosas. Hay un absoluto desconocimiento de la gestión del banco,
que se manifiesta en ese tipo de comentarios.

Es un diputado que viene del sector bancario.

Yo siempre digo: estoy abierto a conversar con todo aquel que quiera
conocer las políticas del banco, porque es bueno conocerlas antes de
hablar. Si no se conocen, es muy difícil sacar conclusiones adecuadas.

Allí se hablaba de microempresas y microcréditos. El BROU tiene una
participación más que activa. Nunca había tenido presencia en ese mercado,
en su historia nunca había tenido presencia en el microcrédito. Iniciamos
esa tarea en dos pasos. El primero fue apoyar a las ONG que actuaban en el
segmento de microcréditos. Las fuimos a visitar a todas y les dijimos que a
partir de ahora queríamos que en vez de usar créditos blandos de los
organismos internacionales, que es como se financiaban habitualmente, con
el BID y algunos otros organismos, el banco estaba dispuesto a prestarles
el dinero en pesos ­los organismos internacionales normalmente prestan en
dólares, y para los microempresarios que les presten en pesos es muy
importante­ y a unas tasas tan bajas como las de nuestras empresas prime,
es decir tasas de 7, 8 o 9% en pesos a esas organizaciones, que a su vez
prestaban a microempresarios. Ahí tuvimos una primera acción.

La segunda acción es la creación de una empresa propia, que tiene nombre,
República Microfinanzas SA, que va a tener una participación activa en ese
segmento, con fines de desarrollo de los microempresarios.

¿Por qué se crea una empresa aparte?

Porque hicimos una encuesta, a partir de la voluntad de trabajar en el
segmento de microfinanzas, y la encuesta caracterizó que ningún
microempresario estaba dispuesto a ingresar a un local bancario, no del
República sino de ningún banco. La frase que más se repetía era: "Los
bancos no están hechos para nosotros, están hechos para los empresarios que
tienen plata". El microempresario no entra al local bancario, hay que irlo
a buscar y para irlo a buscar se necesita una gestión totalmente distinta
de la gestión tradicional del banco. Obviamente ningún gerente del banco va
a ir con un vehículo a recorrer microempresarios, entonces decidimos crear
esa empresa. De modo que tenemos una participación más que activa.

Y el tercer elemento fundamental es que normalmente esos microempresarios
no tienen garantía. Para eso constituimos, junto con la Corporación
Nacional para el Desarrollo, un fondo de garantías para que aquel
microempresario que no tiene garantía pueda recurrir a ese fondo si su
proyecto es bueno y obtener el crédito sin garantía.

Desde la audiencia Vianey, de Pocitos, le pregunta: "Si existen esas
líneas, ¿por qué no son publicitadas?, ¿por qué no se publicitan esos
microcréditos? Por algo es que la gente no los conoce".

Hay dos temas. Uno, no estamos actuando directamente en el mercado
sino a través de ONG, entonces las que publicitan el crédito son empresas
como IPRU o alguna otra ONG que actúa en ese mercado.

Y en segundo lugar, cuando República Microfinanzas empiece a actuar en el
mercado ­estamos constituyendo la sociedad y creando su estructura­ van a
saber, y van a saber además que va a actuar en el segmento de microcréditos
a una tasa que va a ser más o menos la mitad de la tasa a las que las
actuales empresas de microfinanzas prestan en el mercado, que están en el
entorno del 50%. Vamos a tener un impacto muy fuerte.

El segundo tema al que me quería referir es el país productivo y el
financiamiento del país productivo. En 2005 el banco era incapaz de prestar
a largo plazo, sencillamente porque sus recursos estaban totalmente a la
vista y no tenía patrimonio para prestar. Entonces, prestar sin tener
recursos a largo plazo es imposible. Tampoco los bancos internacionales
estaban dispuestos a prestarle al República. Hasta ahora recuerdo la
definición de Moody s del banco, decía: "económicamente insolvente", esa
era la calificación.

Supongo que esa calificación era consecuencia de los hechos del año 2002.

Sí, pero era la calificación de 2004. Cuando uno se presenta en el
mercado mundial a solicitar créditos a largo plazo para replicarlos
internamente y su calificación de riesgo dice "económicamente insolvente",
nadie le va a prestar. No nos prestaban, no teníamos recursos de largo
plazo y tampoco teníamos patrimonio, que era negativo.

Siempre se habla de las colocaciones del BROU en el exterior, por
ejemplo en Nueva York. ¿Por qué se tiene esa plata fuera y no se la usa
aquí dentro?

Hoy no hay ninguna restricción para usarla internamente. En aquel
momento lo que sucedía era que los depósitos eran a muy corto plazo,
prácticamente todos en caja de ahorro, no había depósitos a plazo fijo, y,
lo que decía hoy, no podíamos usar depósitos que estuvieran en caja de
ahorro a la vista para préstamos a mediano plazo. Con la recuperación del
banco, el banco tiene hoy un patrimonio de 820 millones de dólares, con 820
millones de dólares pudimos encarar, ya hace un par de años, una política
de estímulo a la inversión productiva. Hoy todos los proyectos de inversión
atractivos para el país y de significación son financiados por el BROU. El
viernes se inaugura Envidrio, un proyecto financiado en más del 50% por el
BROU.

La nueva fábrica de envases de vidrio.

Todos los proyectos de generación de energía eléctrica con base en
biomasa, de energías alternativas son financiados por el BROU. La
ampliación del puerto de Montevideo tiene financiación del BROU. Todos los
proyectos de significación en cuanto a desarrollo de la industria
manufacturera son financiados por el BROU. Todo porque tenemos un
patrimonio que nos permite ser la contraparte de ese financiamiento, porque
nuestros depósitos todavía no tienen los plazos suficientes ­en el sistema
bancario es muy difícil obtener depósitos a cinco o diez años­ que nos
permitan financiar a tan largo plazo esos proyectos de inversión.

Y además empezamos a financiar vivienda, que son préstamos a 20 años. Y ese
préstamo también se hace con patrimonio. La rentabilidad y el patrimonio
del BROU son los dos factores que viabilizan el financiamiento del país
productivo. Sin patrimonio y sin rentabilidad hoy el banco estaría en la
misma situación que el Banco Hipotecario: existe pero no presta.

Desde la audiencia, José, de Minas, dice que hacer un leasing por el
BROU es imposible.

Ese es uno de los inconvenientes en los que estamos trabajando más
fuertemente. Le explico la lógica global: el banco atravesó momentos muy
difíciles desde 2000 hasta 2006, ya en 2006 cuando se canceló la garantía
del Estado podríamos decir que estaba en situación normal, pero hasta 2006
no. Esa situación difícil hace que muchas veces inversiones que son
necesarias no se decidan porque hay problemas urgentes, de hoy, que impiden
tomar una decisión de mediano plazo. Entre ellos la tecnología, el banco
tenía un déficit tecnológico importante. Nuestros computadores centrales
tenían siete años; hubo que cambiarlos, se cambiaron a fines del año
pasado. Los cajeros automáticos eran muy pocos; se están importando y
colocando aceleradamente, de manera de atender mejor al cliente. Nuestro
programa de banca por Internet era inadecuado para la nueva tecnología;
compramos un programa de banca por Internet que se va a empezar a aplicar a
fines de este año. Con el celular van a poder hacer cualquier operación en
el BROU. Teníamos que adecuar nuestras dependencias, porque muchas de ellas
estaban abandonadas, en condiciones no adecuadas para el funcionamiento del
banco; empezamos a adecuarlas. Para nuestro departamento de empresas
acabamos de adquirir y seguramente a principios del año que viene vamos a
inaugurar un local modelo en 25 de Mayo y Treinta y Tres, en el ex local
del Banco do Brasil, que va a ser el edificio bancario de tecnología más
moderno para atención especializada a empresas. Queremos dejar este mandato
con la terminación de la manzana posterior del banco, una manzana
abandonada, con ruinas.

Aquel proyecto de anexo que usted anunció en su momento y generó todo
un debate político, se habló de una nueva torre de Antel, e incluso el
presidente de la República llegó a solicitarle que dejara sin efecto esa
inversión. ¿Qué pasó?

El presidente nunca decidió eso, eso fue lo que se dijo que el presidente había dicho, pero nunca nadie escuchó al presidente decirlo. Eso fue un comentario que surgió en un velorio.

¿Ese anexo se va a construir?

Es un proyecto de gran significación, tal vez es el símbolo de la nueva imagen del BROU, un BROU que requiere otra infraestructura para poder atender a su clientela, como reclamaba este cliente, que tiene razón. Las dependencias están repletas de gente que va a hacer transacciones y no va a hacer negocios, no hay adecuada tecnología, no hay cajeros, no hay terminales de autoservicio. Estamos incorporando rápidamente todos esos elementos. Pero también la mejora, acabamos de inaugurar la nueva sucursal
Tala, hace poco inauguramos distintas nuevas sucursales en mejores condiciones, vamos a inaugurar Banca Empresa, en 25 de Mayo y Treinta y Tres, y ayer llegamos a un acuerdo con la Facultad de Arquitectura para iniciar un proceso que va a concluir en el llamado a anteproyectos para la construcción de esa manzana.

Se va a hacer por la vía de un concurso.

Sin duda, un concurso abierto, diseñado por la Facultad de Arquitectura. Va a ser la nueva imagen del banco, la imagen de un banco moderno, pero a su vez la nueva imagen de la Ciudad Vieja de Montevideo, porque esa es la manzana de entrada para la gente que llega a Montevideo por el puerto, entonces no puede ser una manzana que se use para que los partidos políticos pinten sus muros y hagan propaganda electoral.

¿Se sabe de qué orden será esa inversión?

No está claro.

Pero ¿qué números maneja, qué previsiones hace el banco?

No tenemos previsiones, porque queremos definir el anteproyecto; cuando tengamos el anteproyecto tendremos una identificación de monto. Pero después de aquello que sucedió, que fue tan traumático Cuando uno quiere construir algo en el sentido positivo aparecen las críticas, pero mientras el banco perdía 100 millones por año de morosidad nadie levantó la voz. Ahora cuando quiere gastar 10 o 20 millones de dólares, que debe ser el presupuesto real de un edificio que espero que sea un símbolo de la Ciudad Vieja, de Montevideo, todo el mundo levanta la voz. Qué contradictorio,
¿no? Critican cuando se construye, pero se olvidan de criticar cuando se destruye.

(*) Periodista de En Perspectiva, radio Espectador. Uruguay.


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